martes, 22 de noviembre de 2016

INFORME 2 . Caso de victimización de tipo activo



INFORME 2 . Caso de victimización de tipo activo: llama la atención, no es tímido, responde agresivamente cuando es molestado por otros compañeros...

  1. SITUACIÓN DE CLASE Y PROTAGONISTAS
Se trata de un aula cuya media de edad es 11 años, por lo que se puede deducir que es un grupo de 5º o 6º de Primaria. El clima de estudio en el aula es bueno y la mayor parte de los niños se sienten bien en clase; sin embargo, un porcentaje alto reconoce que hay conflictos que se focalizan en una alumna que tiene el número 24, la cual ha sido calificada por 20 alumnos de su clase como alumna que sufre acoso. Por su parte la alumna 24 confirma que lo lleva muy mal y que no conoce el motivo que produce esa situación.

  1. DESCRIPCIÓN DEL PROBLEMA A ABORDAR
Se plantea un más que probable caso de acoso, ya que hay un desequilibrio de poder entre las partes. La alumna 24 recibe agresiones físicas e insultos y los demás alumnos indican que no se defiende bien.  Además hay una gran diferencia de emociones entre esta niña y el resto de la clase, ya que ella lo pasa muy mal y la gran mayoría afirma sentirse bien o muy bien en el grupo.

  1. INTERVENCIÓN
La intervención se debería realizar en varios frentes. Por una parte con la alumna acosada, ya que por las respuestas de sus compañeros se deduce que es nerviosa y le gusta llamar la atención. Con ayuda del orientadora/a se debería trazar un plan para trabajar habilidades sociales y técnicas de control de la impulsividad, con el fin frenar conductas que pueden desencadenar  la respuesta negativa de sus compañeros.

Consultando las preferencias de la alumna acosada, se trataría de buscar de entre los alumnos prosociales, (mejor valorados y respetados por el grupo, -posiblemente el alumno 12 o la alumna 19) el que tenga mejor valoración por parte de la alumna acosada para proponerle, junto a un amigo de este prosocial,  ser alumnos ayuda, que sirvan de mediadores y de freno ante los ataques de otros alumnos. Su compañera de mesa es valorada positivamente por la alumna acosada, pero no ostenta una posición fuerte dentro el grupo, por lo que se podría ubicar a esta niña en un lugar cercano dentro de la clase. Al alumno prosocial elegido como alumno ayuda se le podría ubicar en la misma mesa que la alumna acosada. 

Se debería también trabajar con los alumnos que  realicen agresiones físicas e insultos, haciéndoles ver lo grave de su conducta e imponiéndoles  las sanciones recogidas en el Reglamento de Régimen Interno del centro, con el fin de frenar de inmediato los insultos y agresiones.

Se podría intervenir con las familias, tanto de los acosadores, como de la alumna acosada, realizando entrevistas con el tutor/a de la clase. Se trataría de hacerles ver el problema, explicarles la gravedad de los hechos, solicitarles su colaboración para hablar con sus hijos y mejorar la situación.
 
Los responsables de realizar la intervención y posterior seguimiento serían el tutor/a del grupo, el Jefe/a de Estudios y el Orientador/a del centro.

  1. SEGUIMIENTO DE LA INTERVENCIÓN
La intervención se podría hacer semanalmente convocando a los alumnos ayuda para analizar sus experiencias con la alumna acosada y recoger por escrito las conclusiones y actuaciones que se van llevando a cabo. Se rellenaría un ANEXO IV.c  del protocolo de la Comunidad de Madrid sobre acoso Escolar para tomar acta de seguimiento del Plan de intervención.

Se debería hacer seguimiento con la alumna 24 para conocer su estado emocional con respecto al grupo y determinar si cesan los conflictos.

Los responsables del seguimiento serían el tutor/a de la clase, orientador/a del centro  y el Jefe/a de estudios. 

Posteriormente las reuniones se irían distanciando hasta que la situación mejore y finalmente se consolide.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Bienvenidos a mi Blog sobre la problemática del Acoso Escolar.

Para comenzar, vamos a analizar el caso práctico 1 que plantea una situación de ACOSO en un centro de Primaria. El caso se puede leer aquí.

Reflexiones:

○ Considero que estamos ante una situación de acoso, ya que existe intencionalidad por parte de Félix, hay un desequilibrio de poder entre las partes y hay una gran diferencia de emociones entre unos niños y otros. Mientras Félix se siente bien y fuerte, Adrián sufre la situación y la vive con ansiedad y miedo.

○ El centro no da una respuesta adecuada a esta situación, ya que no se inicia un protocolo de intervención ante una posible situación de acoso escolar. Los documentos del centro que deben prever las actuaciones son el reglamento de régimen interno, con las posibles actuaciones y sanciones, el plan de acción tutorial y el plan de convivencia; todos ellos enmarcados en el Proyecto Educativo del centro.

○ Las reacciones del Jefe de Estudios y de la profesora no son adecuadas ya que, ante la demanda de los padres, se debe analizar la situación con cautela, prestando especial atención a las respuestas que nos pueden dar los propios alumnos implicados, así como los compañeros del niño y demás profesores. El hecho se debería analizar desde la posición del tutor, y si se ven indicios de acoso, poner en marcha el PROTOCOLO notificándolo a la dirección del centro.

○ Las medidas disciplinarias deberían ser la previstas en el Reglamento de régimen interior del centro que estarán basadas en el “DECRETO 15/2007, DE 19 DE ABRIL, POR EL QUE SE ESTABLECE EL MARCO REGULADOR DE LA CONVIVENCIA EN LOS CENTROS DOCENTES DE LA COMUNIDAD DE MADRID”. El acoso tiene la consideración de falta muy grave y los agresores tienen el deber de reparar el daño moral causado presentando excusas y reconociendo su responsabilidad en los hechos.

○ El comportamiento de los alumnos que realizan el acoso no son los adecuados. El culpable de la situación no es solo Félix, sino también los niños que le apoyan. Muchos niños siguen a los más fuertes para reforzar su sentimiento de pertenencia al grupo y sentirse incluidos, sin pensar en las consecuencias que ello puede tener en los más débiles. La actuación debe ir dirigida no solo a las víctimas, ni a los acosadores, sino también a todos los alumnos que observan pasivamente las situaciones y no denuncian los hechos, ni intervienen para evitar que se sigan repitiendo.

Si te animas a opinar sobre este caso, deja tu reflexión. Gracias.